Los colores de cada momento
Al igual que la mayoría de las personas, mis días están repletos de actividades. La mayor parte me lo consume el trabajo, otro tanto el estudio. Muchas veces siento que en mi cabeza no cabe espacio para mas. Llegó un momento en que todo parecía saturante y tedioso, hasta que mi cabeza hizo un "clik". Y esto es lo que quiero compartir con ustedes.
Cada día de la semana parece tener una agenda repleta de cosas para hacer, la mayoría son puras obligaciones. Tengo que trabajar para vivir. Tengo que estudiar para aprobar los exámenes. Tengo que cumplir con esto, con lo otro. La verdad, ya el hecho de vivir parecía un trabajo bastante costoso. Y la pero enfermedad es el estress y el peor síntoma es la sensación de rutina y aburrimiento. Lo único que le pone un poco de suspenso son los problemas. ¿Pero por qué todo tan así? ¿No hay alguna manera de revertir esto?. Era lo que se pasaba por mi cabeza, y tenía la nececidad urgente de encontrarle una solución.
A ver... ¿por qué no disfruto de cada momento que vivo?, para empezar puedo poner una SONRISA NATURAL y no fabricada en mi rostro. Segundo: bueno, en el trabajo siempre hay complicaciones, pero... ¿cómo las puedo manejar para que no me den un dolor de cabeza? ¡Esto es lo más dificil! Y bueno, si uno se puede llevar bien con el entorno que a uno lo rodea en el trabajo mejor. Obvio que nunca te vas a llevar bien con todos pero, al menos con alguno para que el tiempo en que estés trabajando te sea mas llevadero. Pero eso no es todo, creo que el tema funciona mejor si intentamos que todo lo que tengamos que hacer. lo hagamos DE LA MEJOR MANERA POSIBLE. Y si tenés un poco mas ganas, intentar disfrutar un poco de ello. ¿Y con el estudio? Ah!, para empezar, lo que hago es algo que yo elegí, pero cuando estudiaba la educación básica... bueno, pasarla bien con mis amigos era algo que motiva mucho. Pero aprender te lleva a tener mas respeto propio. ¿No querés que te tomen de tonto por no saber? ¡Aprendé!, es útil. Y con nuestra carrera, bueno, yo pienso en lo hermoso que es poder hacer durante toda mi vida LO QUE MAS ME GUSTA.
Ahora bien, saliendo de las "obligaciones". ¿Tan dificil es disfrutar de cada momento que vivimos? ¡La vida es un regalo!, entre millones de espermas ganaste vos. Tal vez desde que nos levantamos hasta que nos acostamos vivimos en blanco y negro. ¿Por que no le ponemos un poco de color a cada momento que vivimos? Tal vez nuestra vida sea mas hermosa.
Luego de analizar las cosas de esta manera, me siento menos estresado y disfruto mas cada cosa que hago. Podés encontrar tu propia fórmula, o tal vez, algo de mi cuento sobre mi propia vida te ayude.
Hasta la próxima!
La caverna de los miedos

Hace mucho tiempo atrás, en un lugar recóndito de la tierra, existía una caverna. Según la leyenda en ese lugar te encontrabas y enfrentabas con tus miedos. Cientos de personas incrédulas desafiaban aquella creencia y se animaban a entrar en la caverna. Muchos de ellos salían pálidos de miedo, otros salían con una enorme sonrisa de su rostro y otros directamente no salían. Según los sobrevivientes, en el interior de la caverna había como una sala de forma ovalada cubierta de espejos en donde se reflejaban todos tus miedos. ¿Y por qué algunos no salían? Según ellos era que dentro de la caverna hay varios pasadizos con instrucciones para llegar a aquella sala y también para salir de la caverna. Pero por el miedo que se apoderaba de algunos se abatataban tomando cualquier pasadizo y se perdían al intentar salir. Luego de un tiempo hubo un terrible terremoto en aquel lugar dejando a la caverna tapada entre las piedras. Pasado los años nadie mas se acordó de aquel lugar, solo quedó su leyenda.
Ahora, trayendo esto a la realidad, ¿nunca te perdiste en la vida por tus propios miedos? ¿Cuántas veces no te animaste a algo por miedo?, ¿cuántas personas terminan con sus vidas por miedo? ¿Cuántas veces se toman decisiones equivocadas por miedo?. Muchas personas logran superar sus miedos y son exitosos en su vida, otras el miedo las empalidece y no se animan a superarlos, otras directamente se pierden en la vida y no salen mas de sus miedos.
Digamos que no tener miedo no es ser imprudente, la prudencia es buena y el valor también? Solo vos conoces tus miedos, ¿vas a dejar que te sobrepasen o vas a salir triunfante de ellos? De ti depende…
El plan de los gatos

Había una vez un grupo de gatos que habitaban en un pueblo, andaban deambulando hambrientos por los tejados. Hacía varios días que no probaban un bocado de comida. En el pueblo nadie los quería porque decían que no servían ni para atrapar una rata. Debajo de las calles en las alcantarillas existían enormes colonias de ratones, los cuales parecían imposibles de combatir, ni todos los gatos del pueblo podían con ellas.
Lanchón, el jefe, había diseñado excelentes sistemas de seguridad, de escape de obtención de alimentos. Por esa razón se multiplicaban aún más. Cada día que pasaba la situación era peor, hasta que un día un gato salvaje y viejo llegó al pueblo. Al poco tiempo se enteró de toda la situación.
-Jajaja! –Empezó a reír a carcajadas- ¿No pueden con un puñado de ratoncitos?
-Pues que propones “gato experimentado”? –dijeron enojados los gatos.
-Tengo un plan maestro que no puede fallar…
Esa noche estuvo tranquila, no se vio ningún gato en todo el pueblo. A la mañana siguiente, el gato viejo fue a dar un recorrido por las alcantarillas con una buena horma de queso Sardo. Los ratones desconfiados lo miraban desde sus escondites.
-Es que no hay nadie aquí? –gritó el gato- ¡vengo a hacer una tregua con ustedes!, aquí les
traigo una horma de queso sardo.
Pasaron unos instantes hasta que a los lejos apareció Lanchón. Todos los ratones miraban con temor la situación. Lentamente Lanchón se acercó al gato empezaron a hablar. En ese mismo día se firmó un acuerdo de amistad y paz entre gatos y ratones.
Los días pasaron, los pobladores estaban mas enojados que nunca, pues ahora los gatos robaban comida no solo para ellos, sino que también robaban para los ratones. Luego de unas semanas todos los ratones del pueblo se habían amigado con los gatos. Estos aprovecharon a conocer todos sus secretos, pasadizos, vías de escape y su organización. Cuando vieron que estaba todo listo, decidieron invitar a todos los ratones a una fiesta. El lugar era un sector de la alcantarilla bien amplio que constaba con una sola salida y una sola entrada. En el centro, un espacio muy amplio para todos. Los gatos trajeron todo tipo de manjar para los ratones.
-La verdad que ustedes son unos amigos geniales!- gritó Lanchón- ¡un Urraaaa para los gatos!
-Urraaaaa! –gritaron todos los ratones felices y confiados.
Cuando la fiesta estaba en su mejor momento el gato viejo dio la orden. Un grupo de gatos tapó la entrada y otro la salida para que ningún ratón escapase mientras que el resto de los gatos se abalanzó sobre los ratones. No quedó un ratón en el pueblo.
Esa noche fue un banquete para los gato y una excelente noticia para los pobladores.
“Fíjate bien de quién amigo eres, no valla a ser que te encuentres con lo que menos esperes”
